¿Notas que tu ordenador no rinde igual que antes? ¿Se congela, se reinicia o simplemente tarda una eternidad en abrir aplicaciones? Muchas veces estos síntomas se deben a problemas con la memoria RAM, uno de los componentes más importantes de cualquier equipo informático. La RAM es la encargada de gestionar y almacenar temporalmente todos los procesos activos, y si falla o no es suficiente, tu PC puede darte más de un quebradero de cabeza.