Los
quarks, las partículas elementales que constituyen los protones y los neutrones del núcleo atómico, son fermiones. Y los electrones, Además. Los hay de varios tipos, aunque a los físicos les gusta más hablar de 'sabores':
arriba (up), abajo (down), encanto (charm), raro (strange), cima (top) y fondo (bottom). Los más frecuentes en la materia ordinaria son los
quarks arriba y abajo, aunque cima es muy interesante por una razón curiosa: es la partícula elemental más pesada que podemos encontrar en la naturaleza.
Un apunte interesante dado que nos movemos en el ámbito de los fermiones: la supersimetría es un modelo teórico de la física de partículas que propone la existencia de una partícula hipotética que está emparejada con cada una de las partículas fundamentales que conocemos. Persigue explicar la relación existente entre los bosones, que tienen un espín con valor entero, y los fermiones, que tienen un espín semientero. No obstante, es relevante que no pasemos por alto que es un marco teórico hipotético que, por tanto, todavía no ha sido observado en la naturaleza. Ni siquiera experimentalmente.
La interacción nuclear fuerte, que es una de las cuatro fuerzas fundamentales de la naturaleza, es el "pegamento" que mantiene unidos a los
quarks para dar lugar a los protones, los neutrones y otros hadrones. También se responsabiliza de la cohesión y la estabilización del núcleo de los átomos.