Exceder los límites de velocidad tiene consecuencias. En algunos casos, la infracción no pasa de algunos cientos de euros y un buen repaso a los puntos del carnet, mientras que los más graves pueden llegar a castigarse con penas de cárcel.
Un conductor austríaco al que detuvieron por circular a 123 km/h con su
Bugatti Chiron, habría preferido cualquiera de las mencionadas sanciones, con tal de no tener que hacer frente al castigo que le impuso la policía austríaca: incautar su coche.
Un conductor en Austria fue detenido por la policía por conducir a 123 km/h en una zona donde el límite máximo era de 60 km/h. Este exceso de velocidad, que representa más del doble del límite permitido, llevó a la policía a aplicar la normativa habitual en estos casos: la confiscación inmediata de su
Bugatti Chiron.
Bugatti está llevando sus paquetes personalizados a lugares extremos: 230,000 euros por ocho tubos de escape
Según recogía el medio austríaco Heute, el incidente ocurrió en la famosa Ringstrasse de
Viena, una avenida de circunvalación que rodea el centro de
Viena con un límite de velocidad de 60 km/h.
Una patrulla equipada con un radar móvil tomó posiciones en las inmediaciones del Parlamento para controlar las infracciones de velocidad en esa zona. Lo que no esperaban es que terminarían deteniendo y confiscando un coche con 1,500 CV conduciendo al doble de la velocidad permitida por una ciudad con normas de tráfico tan restrictivas.