Un dato loco: el primer superhéroe de cómic no fue
Superman, sino
The Phantom. Esto último no es una opinión, que conste, ya que su creador tiene el
Récord Guinness. Sin embargo, el tipo con los calzoncillos por fuera fue mucho más que el molde para infinidad de justicieros con capa o sin ella: en el sentido más literal marcó un antes y una a continuación en la industria comiquera. Al punto que, de manera generalizada, se atribuye al primer número de Action Comics, en el que debutó, el inicio de
la Edad de Oro del cómic americano. Eso está muy bien, pero ¿qué rayos es?
Estoy convencido de que, incluso si no has leído demasiados cómics, has oído hablar o te habrán hecho referencias a los "Superhéroes de
la edad de Oro" o al "Batman de
la Edad de Plata". Esto se debe a que, como ocurre con la literatura o la arquitectura, el cómic americano se divide en épocas específicas definidas por las tendencias y la sociedad en los que se hacían.
De hecho, pese a que muchos consideran que los cómics son "el noveno arte", porque son una manifestación artística de pleno derecho, lo cierto es que las historietas ya existían antes del cine (llamado el séptimo arte) o la fotografía (el octavo). Dicho esto, la historia del cómic estadounidense, como arte, no empieza a partir de
la Edad de Oro, sino un siglo antes. Bueno, 101 años antes para ser exactos.