John Solheim, propuso el pasado mes de diciembre una alternativa a los problemas de distancia que están viviendo muchos campos de golf alrededor de todo el mundo. El dato más representativo son las más de 290 yardas de media que promedian los jugadores del PGA Tour, traducido en reformas que se han visto obligados a hacer campos con la historia del Augusta National, demasiado cortos para los bombarderos de hoy día. El problema no se queda ahí.